De lote baldío a imperio
Levanta tu puesto de mando, vivienda y cuarteles. Expándete antes de que llegue alguien con un render de usos mixtos y una lona de «Próximamente».
Un RTS clásico en una Ciudad de México de ficción. Junta recursos, levanta tu base, recluta a tu banda y avanza cuatro edades hasta quedarte con La Roma. La renta sube sola. Tú vas a tener que ganártela.
Gratis · Navegador y macOS · Campaña, escaramuzas y salas privadas en línea
Construye, junta recursos, recluta y conquista en tiempo real, como en los clásicos con los que creciste. Nomás que aquí el mapa tiene baches y una glorieta vale más que tu depa.
Levanta tu puesto de mando, vivienda y cuarteles. Expándete antes de que llegue alguien con un render de usos mixtos y una lona de «Próximamente».
Comida, Materiales, Varos y Terrenos. Pon a chambear a tu gente y cuida los viajes: cada vuelta cuenta, como en el Metrobús a la hora pico.
Entrena tropas, explora el mapa y gana tumbando el puesto de mando rival o aguantando en el centro hasta que se acabe el reloj. El enemigo no se va a desalojar solo.

Tacos, mercados y huertos urbanos. Nadie conquista nada con hambre.

Ladrillo, varilla y lo que sobró de la obra de enfrente.

La lana. Sin varos no hay tropas, y sin tropas no hay colonia.

El recurso más disputado de la ciudad. Pregúntale a cualquier casero.
Aquí no se avanza de la Edad de Piedra a la de Bronce: se avanza de foráneo con maletas a gente que dice «terroir» sin ironía. Cada edad desbloquea edificios, tecnologías y tropas nuevas. El personaje no cambió. Su colonia sí.
$1,800/mes*«Está chiquito, pero tiene mucha luz natural».
Dos maletas, una bocina con más kilómetros que tú y la firme convicción de que el metro queda «cerquita». Llegaste a conquistar la capital. Primero hay que conseguir garrafón.
CU · 3:47 a. m.«Es plan tranqui, nomás traje tres litros de aguas locas».
Ya sabes transbordar en Centro Médico, discutes el futuro del país sentado sobre lava volcánica y entregas el ensayo a las 11:59. La revolución empieza mañana. Hoy hay fiesta.
Junta 8:00 a. m.«¿Lo alineamos en un quick call?».
Cambiaste la mochila por un gafete y la revolución por vales de despensa. Dominas Excel, los tacos de canasta y el noble arte de verte ocupado en Teams.
Menú degustación«Es un mezcal de autor con notas de nostalgia».
Vistes de lino, preguntas de dónde viene el hielo y tu café tiene biografía. Tu contrato de arrendamiento, cláusulas en inglés. Felicidades: ahora el problema eres tú.
*No incluye agua, luz, gas ni dignidad. · Las imágenes de las edades son capturas reales del juego.
Cuatro edades de progreso. Ninguna incluye recuperar el depósito del cuarto de azotea.
Todos llegaron con un plan. Ninguno contempló el tráfico de Insurgentes. Cada bando juega distinto: elige uno para ver su estrategia.

Bandos ficticios con estrategias de juego, no retratos de nadie. Ningún regio salió lastimado en la elaboración de esta página (bueno, quizá uno, pero ya pidió el reembolso).
Todo esto ya viene en las versiones gratuitas para navegador y macOS. Sin invitación, sin lista de espera, sin cover.

Cinco mapas y tres niveles de dificultad: desde la IA que apenas va aprendiendo hasta la que te lee la jugada.

De Copilco a Narvarte y de ahí a la batalla por La Roma. Tu avance se guarda en tu equipo.

Constrúyela en la Edad Godín y defiéndela 90 segundos. Como toda obra en la CDMX, lo difícil es que no te la clausuren.

Tú y una IA con economía propia contra otras dos. Como un trabajo en equipo, pero aquí tu compa sí hace su parte.

Crea una sala, comparte el código y juega contra quien tú quieras. La amistad que sobreviva es la de verdad.
Calles, colonias y glorietas que reconoces, o que por lo menos te suenan de algún reel.

La Glorieta de Cibeles, en disputa desde antes de que abriera el primer café de especialidad.
Cuadras parejitas, ejes viales y nadie que sepa dónde estacionarse.
A un paso de CU. Aquí empieza la campaña (y el insomnio).

Mármol, cúpulas y cuatro siglos de marchas. Aquí hasta las palomas tienen historia.

La investigación nunca termina. El semestre tampoco.

Un castillo en un cerro: la ventaja de altura que todo general (y todo influencer) quiere.

La revolución será artesanal. Se aceptan trueques y opiniones no solicitadas.

Batallas en trajinera. Los mariachis cuentan como refuerzos.

Refuerzos corporativos. Hora estimada de llegada: después de la hora pico.
Imágenes de la ciudad y los monumentos: arte conceptual. Hoy se juega en La Roma, Narvarte y Copilco.
Es gratis y corre en tu navegador. Ya no hay pretexto: aquí ni el tráfico te detiene.
Sí. Economía, construcción, cuatro edades, combate y control de territorio, todo en tiempo real. Si te gustan los RTS clásicos, aquí estás en tu casa (y sin aval).
Nada. Es gratis en el navegador y en macOS. Las únicas cuotas son las del mantenimiento del condominio, y esas no son nuestras.
No. Las reglas y los objetivos se entienden solos; las referencias son el pilón. Si no agarras un chiste, igual puedes ganar la partida.
Esta página está en español e inglés. El juego, por ahora, tiene la interfaz en inglés con nombres en español. La versión completa en español ya viene en camino.
En el menú, crea una sala privada y comparte el código con la persona que quieras retar. Es uno contra uno y no necesitas invitación de nadie.
La versión para navegador corre en computadoras con Windows, Linux o Mac, y también hay descarga para macOS. Tiene controles táctiles, pero todavía no garantizamos la experiencia en celular: mejor una pantalla grande.
Sí, en tu dispositivo, sin cuentas ni nube. Si borras los datos del navegador, se va tu avance; para llevarte una partida a otro lado, expórtala desde Ajustes.
Sí: es el corazón del mapa de La Roma y el punto que todos quieren controlar. Ya sabías que la bronca iba a ser ahí.